Hace unos días, mientras caminaba por un sendero precioso en la Sierra de Guadarrama con mi familia, me detuve a observar los árboles, las raíces, las rocas. Pensé en mi amiga y admirada Dra. Sandra Guevara, quien ha insistido mucho en la “regeneración” más que en la “sostenibilidad”. Ella promueve el aprendizaje de la naturaleza y de los fenómenos sociales no solo para “no hacer daño”, sino para regenerar lo que hemos perdido. Ese es el corazón del desarrollo regenerativo: no basta con ser sostenibles, sino ser agentes de cambio para recuperar y potenciar la vida.

Pensemos en cómo podemos, desde nuestro rol individual, convertirnos en un catalizador del cambio regenerativo. Este desafío no depende solo de gobiernos o empresas, sino de cada uno de nosotros. ¿Estas de acuerdo?
Desarrollo sostenible:
Llevamos décadas hablando de desarrollo sostenible, ese equilibrio entre crecimiento y preservación. Y aunque hay que reconocer que han sido muchos los esfuerzos globales, el progreso hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) se ha estancado (Informe sobre los ODS de las Naciones Unidas, 2024). Necesitamos un cambio de enfoque, desde nuestra mentalidad, pasando por el diseño de los productos que consumimos, hasta políticas más ambiciosas.
El cambio climático ha sido objeto de debate, especialmente en cuanto a su relación con agendas políticas y su impacto en el desarrollo económico. Algunos argumentan que las regulaciones ambientales pueden limitar la competitividad de ciertos países, especialmente para los países en desarrollo a los que se les imponen restricciones que otros no enfrentan. Esta posición subraya la necesidad de enfoques que integren el desarrollo económico y la responsabilidad ambiental, evitando la manipulación mediática de este tema tanto de la izquierda como de la derecha.
La Economía Circular, el desarrollo sostenible y más aún, la cultura regenerativa son una respuesta eficaz a las innumerables dudas e inquietudes que surgen en torno a este tema.
🧠 Inner Development Goals (ODI): Crecer por dentro para transformar afuera
En mi última clase del Diplomado en Economía Circular de la Escuela, exploramos los Objetivos de Desarrollo Interno (ODI). Estas metas son un complemento de los ODS porque abordan el cambio de mentalidad y el desarrollo personal necesarios para impulsar transformaciones sostenibles y regenerativas.

Los ODI proponen cinco dimensiones de desarrollo interno:
- Ser – Crecimiento personal, autoconocimiento y balance emocional.
- Pensar – Mentalidad crítica, creatividad y toma de decisiones complejas.
- Relacionarse – Empatía, comunicación y colaboración.
- Actuar – Coraje, perseverancia e iniciativa.
- Transformar – Cambio sistémico, cocreación y visión regenerativa.
Este crecimiento interno es esencial para que cualquier modelo de sostenibilidad o regeneración pueda avanzar. Yo lo asocio también al arte y filosofía japonesa KINTSUGI.
🏺 Kintsugi 金継ぎ
La palabra Kintsugi no tiene una fácil traducción al español pero significa algo así como la “unión con oro”, la “reparación con oro” o la “carpintería de oro”. Este arte se remonta al siglo XV y consiste en arreglar las fracturas de los objetos que con el tiempo o por accidente se han roto o sufrido algún golpe.
Es también una filosofía de vida porque percibe belleza en la fractura, en la corrección y en la restauración. La historia y la recuperación de un objeto le otorgan un valor especial. Durante y después de la pandemia, se habló mucho de resiliencia y de antifragilidad de Nassim Taleb (y de kintsugi) para vincularlo a la capacidad del ser humano de retomar su condición anterior (resiliencia) y de convertirse en algo aún mejor después de un impacto negativo o un sufrimiento (anti fragilidad – kintsugi). Esta mirada también es aplicable a nuestra relación e interconexión con el planeta. Escribiré más sobre Kintsugi en un próximo Grit & Grace.

🍀 La mentalidad de sostenibilidad: más que conocimiento, una forma de ser
Desarrollar una mentalidad de sostenibilidad no es exclusivo del tema “ambiental”. Significa adoptar una forma de pensar y vivir con sensibilidad social, introspección, valores personales y un profundo sentido de propósito. Como lo definen Kassel, Rimanoczy y Mitchell (2018):
“Las personas con mentalidad de sostenibilidad están predispuestas a actuar por el bien del planeta y de las personas. Es un constructo complejo que guía hacia una vida sostenible, crucial para la Humanidad en el Siglo XXI.”
La regeneración se basa en una comprensión profunda de la interdependencia de los sistemas vivos y promueve prácticas que armonizan las actividades humanas con la continua regeneración de la vida en nuestro planeta.
Maqueda reitera: necesitamos sanar, restaurar y regenerar.
🌱 Para entender esto de manera sencilla, hay básicamente tres niveles de pensamiento sobre el desarrollo:
- Convencional: Extraer recursos y maximizar ganancias (modelo actual).
- Sostenible: Minimizar el daño y ser más eficiente (modelo en crisis).
- Regenerativo: Restaurar, nutrir y fortalecer sistemas vivos (modelo del futuro).
Estamos en un punto de inflexión. O seguimos sosteniendo lo insostenible, o empezamos a regenerar.
💡 ¿Qué es el desarrollo regenerativo y cómo encaja contigo?
El desarrollo regenerativo, a diferencia de la sostenibilidad convencional, o el muy defendido “reciclaje”… no busca “hacer menos daño”, sino mejorar los sistemas de los que formamos parte. Este cambio de mentalidad implica preguntarte: ¿Qué puedo aportar para mejorar los sistemas en los que participo? En la clase de Mentalidad de Sostenibilidad y Cultura Regenerativa, presentamos los principios del desarrollo regenerativo, con bases en el pensamiento de Carol Sanford, pionera de este enfoque:
- Totalidad: Todo está interconectado (piensa en ecosistemas, no en sectores o industrias).
- Potencial: Cada entidad tiene una capacidad única para contribuir al bienestar común.
- Reciprocidad: Las relaciones deben generar valor para todas las partes involucradas.
Según Carol Sanford, las organizaciones y las personas deben identificar y desarrollar su potencial único para contribuir a la regeneración de los sistemas en los que participan. Su enfoque se centra en comprender y respetar la singularidad de cada sistema, fomentando prácticas que promuevan su evolución y vitalidad. Aquí te dejo un mapa, basado en un material de Carol Sandford… para reflexionar sobre tu rol:
🌿 Los 6 roles del desarrollo regenerativo

- El Realizador (The Doer): Lleva las ideas a la acción y las materializa. Se puede enfocar en el “diseño” de soluciones que integren y restauren sistemas naturales y sociales.
- El Conector (The Weaver): Crea redes y facilita colaboraciones. Hace networking.
- El Visionario (The Seer): Identifica patrones y oportunidades de cambio sistémico.
- El Catalizador (The Catalyst): Impulsa transformaciones disruptivas. Desafía el status quo y desarrolla modelos de negocio que generan valor económico mientras regeneran el ambiente y la sociedad.
- El Cultivador (The Nurturer): Desarrolla el potencial de las personas y promueve el aprendizaje. Es un educador o mentor que genera conciencia sobre prácticas regenerativas.
- El Integrador (The Integrator): Une perspectivas diversas para crear coherencia. Es alguien que tiene la capacidad de sintetizar ideas, crear sinergia, alinear esfuerzos. Es como el sombrero azul de Edward De Bono.Invita a un amigo📌
Pregunta para ti: ¿En qué rol te reconoces? ¿Cómo podrías usar ese rol para contribuir a un sistema regenerativo? Yo asumo el de cultivadora e integradora. ¿Y tu?
🧑🏻🏫 Facilitadores de Economía Circular, Desarrollo Sostenible y Cultura Regenerativa
En la Escuela Europea de Gerencia y DUX Escuela de Gobierno contamos con un equipo de facilitadores, consultores y expertos en todos estos temas. Juntos, son un ecosistema maravilloso, que ademas de regenerativo, es generoso y mágico.
Sandra Guevara, Argenis Lugo, Iselen Trujillo, Mari Pili Mesa, Irina Francioni, Ramon Tejeiro, Carlos Espert, Slendy Díaz, Jenny Gallo, Nathaly Uribe, Daniel Abreu, y muchos más…


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