Colaboración, compromiso y resultados…
Ayer, en una conversación con amigos de la India, tocamos el fascinante tema del compromiso y del alto desempeño. Yo había leído que los equipos multidisciplinarios que trabajan en una película son el mejor ejemplo de colaboración, eficiencia y resultados. Nuestro amigo de la India esta en España dirigiendo el diseño y los efectos visuales de una película. ¡Es fascinante! Y así… de esa conversación y nuestra experiencia como consultores, salen las siguientes conclusiones:
Los 5 pilares invisibles en un equipo que funciona bien
Como el delicado mecanismo de un reloj suizo, donde cada engranaje debe girar en perfecta sincronía, o mejor aún los pilares de una compleja estructura arquitectónica… la confianza en un equipo es solo una pieza de un sistema más complejo y fascinante.

En mis clases de comunicación, suelo iniciar con una metáfora arquitectónica: «la confianza es el cimiento sobre el que se construye toda comunicación efectiva». Sin estos cimientos, cualquier estructura comunicativa, por bella que sea, se derrumbará.
Necesitamos inspirar confianza y construir credibilidad para que otros quieran, en primera instancia, escuchar nuestra voz. Los talleres de oratoria, persuasión y lenguaje corporal no servirán de nada si no los acompañamos de la capacidad de «conectar» con otros.
En el fascinante mundo del desempeño profesional y la colaboración, la confianza es como una semilla: necesaria pero insuficiente por sí sola. Algunas organizaciones invierten en team buildings y tests de personalidad —iniciativas válidas pero insuficientes—, el verdadero jardín del alto rendimiento florece cuando activamos un ciclo virtuoso que entrelaza cinco elementos vitales: expectativa, seguridad, confianza, riesgo y respeto. Estos elementos vitales, juntos, crean algo maravilloso: sentido de pertenencia y compromiso.

Imagina este ciclo como una danza: la seguridad psicológica es la música que permite a los miembros del equipo moverse con libertad, atreviéndose a ejecutar pasos nuevos y desafiantes. Pueden expresar desacuerdos, compartir ideas disruptivas, reconocer errores y entregarse completamente a la coreografía del trabajo en equipo. Bailar con esa música, es confiar, arriesgarse y respetar las iniciativas de los demás. El mejor ejemplo: los «Crazy Signs en Club Med».

¿Cómo iniciar esta danza?
Promesa y expectativa
En las empresas, la interacción personal comienza por la dinámica: promesa y expectativa. En esta dinámica es vital que seamos honestos en nuestra promesa: ¿qué podemos dar, cuál es nuestro valor agregado, qué ofrecemos? (también pensemos, ¿qué queremos? y ¿qué necesitamos?). Luego, moldear las expectativas dentro de ese paraguas que hemos llamado promesa. Lo ideal es superar las expectativas en todo sentido, considerando todos los aspectos (sentidos y entorno) así como las primeras impresiones.
Comportamiento coherente y previsibilidad
La confianza se establece cuando las palabras y los hechos son congruentes. Eso lo sabe muy bien mi compañera María Eugenia Urrutia. Será esencial liderar con el ejemplo y con integridad para ser percibidos como dignos de confianza. Y este grado de confianza se elevará en la medida que seamos «previsibles»: cómo nuestros comportamientos o intenciones se alinean a las expectativas de otros.
La confianza se gana, confiando
Los líderes eficaces se aseguran de que las personas se sientan seguras, respetadas y capaces. Para empoderar a otro, un líder debe brindar herramientas, dar responsabilidad, y permitirles ser autónomos para tomar decisiones dentro de su área de competencia.
Comunicación precisa y abierta. Curiosidad y escucha activa
No nos vamos a escapar de esto: todo líder tiene que afilar la sierra y asegurarse de contar con buenas herramientas y habilidades para comunicar de forma efectiva. Esto implica, entre otras cosas: ser estratégicamente vulnerable y comunicar sentimientos, admitir cuando hay cosas que no entendemos o no sabemos, compartir tanto las buenas como las malas noticias, y ser muy precisos a la hora de presentar nuestras expectativas y de brindar feedback. Asimismo, ser curioso y escuchar con genuino interés las necesidades e intereses de los demás nos ayudará a proyectarnos como líderes listos para servir.
Liderazgo técnicamente competente
Si proporcionas información precisa, juicios sensatos y cumples tus promesas, tus colaboradores y compañeros de trabajo confiarán en ti. Pero es fundamental para sostener esta confianza en el largo plazo tener conocimiento competente y demostrar que somos capaces de agregar valor real.

Ciclo virtuoso con 5 pilares
La construcción de un equipo de alto rendimiento es como cultivar un jardín: requiere atención constante, el nutriente adecuado y un ecosistema equilibrado. Pero más allá de esta metáfora, lo fascinante es cómo los cinco pilares fundamentales —expectativa, seguridad, confianza, riesgo y respeto— se entrelazan para crear algo verdaderamente extraordinario: un profundo sentido de pertenencia y un alto nivel de compromiso.
1.- Este ciclo virtuoso comienza con la coherencia entre promesa y acción. Como líderes, debemos ser meticulosos en cumplir cada expectativa generada, entendiendo que cada promesa cumplida es un ladrillo en la construcción de la confianza. Es como un contrato invisible que, al honrarlo consistentemente, establece las bases de todo lo que sigue.
2.- La seguridad psicológica emerge cuando creamos espacios libres de juicios destructivos, donde los chismes y comentarios negativos no tienen cabida y donde la búsqueda de culpables se reemplaza por la búsqueda de soluciones. En este ambiente protegido, cual invernadero para ideas innovadoras, las personas pueden florecer sin temor a ser podadas prematuramente.
3.- Con estos cimientos establecidos, llega el momento de dar el siguiente paso: empoderar y confiar. La autonomía no es un regalo, sino un reconocimiento del potencial de cada individuo. Cuando permitimos que las personas tomen las riendas de sus responsabilidades, estamos enviando un mensaje poderoso: «Creo en ti».
4.- Este mensaje se amplifica cuando normalizamos el riesgo y reconocemos que los errores no son fracasos, sino escalones en la escalera del aprendizaje. Esta es la base de una mentalidad de crecimiento.

5.- El respeto actúa como el catalizador final, el elemento que acelera y fortalece todo el proceso. Respetar las diferentes iniciativas, estilos de trabajo y formas de pensar no solo enriquece al equipo, sino que valida la individualidad dentro de la colectividad. Es como una orquesta donde cada instrumento tiene su sonido único, pero juntos crean una sinfonía extraordinaria.
El resultado de esta danza entre los cinco elementos es mágico: emerge naturalmente un sentido de pertenencia profundo y un compromiso que va más allá de lo transaccional. Los miembros del equipo ya no trabajan por obligación, sino por convicción. No participan por deber, sino por un genuino deseo de contribuir a algo más grande que ellos mismos.
En última instancia, este ciclo virtuoso de el alto rendimiento no es un destino, sino un viaje continuo. Cada día presenta una nueva oportunidad para reforzar estos pilares, para demostrar con acciones que nuestras palabras tienen peso, y para crear espacios donde cada persona pueda ser su mejor versión. Porque cuando estos cinco elementos se alinean perfectamente, no solo construimos equipos de alto rendimiento, sino que creamos comunidades de propósito donde el éxito individual y colectivo se alimentan mutuamente en una espiral ascendente de excelencia.

Ideas prácticas para que tu equipo se cohesione y crezca con el ciclo virtuoso de los 5 pilares
Ejercicio de efectividad
Identifica la contribución más importante que cada uno de tus colaboradores, así como un área que deben mejorar o eliminar por el bien del equipo. Concéntrate en una persona a la vez, y ofrece feedback. Un 4DX puede ayudar desde el punto de vista técnico.
Mapeo de estilos de trabajo
Explora las preferencias de comportamiento y los estilos de comunicación y trabajo de los miembros del equipo. Al conocerse mejor, será más fácil la colaboración. Te recomiendo usar PXT Select. Consulta con mi equipo si quieres información.
Momentos de vulnerabilidad estratégica (Growth Mindset)
Implementa sesiones mensuales donde el equipo comparta no solo éxitos, sino también desafíos y aprendizajes de los fracasos, normalizando la vulnerabilidad como fuente de crecimiento. Para ello, un Team Shaking es ideal!
Banco de confianza
Crea condiciones para que los miembros del equipo celebren pequeñas victorias, momentos de apoyo mutuo y promesas cumplidas, construyendo así una memoria colectiva de cómo crece la confianza en el equipo.
Nuestros amigos de la India trabajan con equipos complejos: diferentes culturas, idiomas, especialidades técnicas, limitaciones presupuestarias, intereses diversos, etc. Y en difíciles condiciones logran generar extraordinarios resultados. ¿Qué te animas a hacer, como líder o miembro de equipo, para crear y fortalecer estos cinco pilares?

¡TU puedes!
Me encantará leer tus ideas e iniciativas. Un abrazo.
«El Homo sapiens domina el mundo porque es el único animal capaz de cooperar de manera flexible en grandes números». Yuval Harari

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